Voy a proponerte un reto. Vive. Deja atrás tus miedos. Tus principios. Tus opiniones. Tus antiguas experiencias. Comienza a crear otras nuevas. Haz el amor. Ríete a carcajadas. Viaja. Vuela. Corre. Metete en el mar, en la piscina. Quítate la ropa. Bébete una copa, o dos. Besa. Juega. Canta hasta que te quedes sin aire. Entrégate. Abraza. Baila. Enamórate o enamora. Relájate. Salta. Acuéstate tarde. Levantate aún mas tarde. Disfruta. Vive instantes que deberían vivirse en profundidad por ser inusuales. Y porque en ocasiones pueden concluir de repente sin que exista un auténtico motivo. Pierde el sentido de los días. De las noches. Del fluir del tiempo. Come y bebe tan sólo cuando sientas la verdadera necesidad de hacerlo. Vive sin problemas, discusiones o celos. Deja de pensar en las consecuencias. Porque quien no arriesga, no gana. Porque solamente pierdes seguro cuando ni siquiera juegas. Porque no merece la pena ser cobarde. Porque si tú miras al pasado y ves que has hecho las cosas bien, no tendrás nada de lo que arrepentirte. Porque yo prefiero no quedarme con el: "¿y si hubiera...?" Y seguro, que tú, tampoco.
Imagen: Mazagón, Huelva.
No hay comentarios:
Publicar un comentario